Ayer acudí a un nuevo evento que organizaba la ABB junto al Casino de Mallorca con el título de “La tradición de la ginebra en la coctelería“, llamativo e interesante a la vez ya que profundizamos, sobre todo, en la historia de la ginebra, en sus comienzos y en su elaboración, pues bien, uno de los puntos que me llamaron la atención y que me parecieron de lo más interesante es la diferencia entre gin y ginebra, pero para ello voy a explicar un poco la historia y cómo comenzó.

Evento la tradición de la ginebra en la coctelería

La ginebra tiene su origen en Holanda, en Scheidam, una provincia de Holanda Meridional, situada entre Róterdam y Vlaardingen, por esta razón se lo conoce popularmente con el nombre de “Agua de Scheiedammer“.

Es una bebida alcohólica obtenida a base de un 30% de cebada y cereales, los cuales se destilan y luego se le da sabor con bayas de enebro y otras hierbas. Su color varía entre el dorado y el transparente. Las plantas de las que se extrae se someten a una destilación especial, casi al vacío, a fin de no aminorar el bouquet. Su graduación suele alcanzar los 60º. Puede ser dulce, semiseca o seca.

La primera receta de la ginebra holandesa fue escrita a mediados del siglo XVII por Franciscus “Sylvius” también conocido como Franz De Le Boe, fue un médico anatomista y científico, en 1658 fue nombrado profesor de medicina en la Universidad de Leiden. Este médico intentaba obtener un remedio para los cálculos biliares y afecciones renales mezclando alcohol obtenido de cebada, centeno y maíz con bayas de enebro. A este nuevo preparado lo llamó “Genievre” (enebro en francés). El producto rápidamente ganó popularidad y la gente comenzó a llamarlo “Genever”.

Historia de la Ginebra

Este gin holandés, es también conocido como Geneva, Ginebra, Schiedam o Hollands. Su producción es a partir de un tercio de malta aplastada, fermentada, rectificada y alcoholes de relativa baja graduación que son destilados para obtener el producto final. La destilación resultante es mezclada con los agentes aromatizantes y saborizantes, que destilada nuevamente resulta en un producto final de 43º a 44º. De esta forma, el gin holandés cuenta con cierto aroma a malta y tiene un cuerpo fuerte.

Terminada la Guerra de los Países Bajos, los ingleses llevaron a su patria esta bebida y la nombraron Gin; el gin británico es producido rectificando mezcla de alta graduación alcohólica de whisky o mezclas alcohólicas de forma que pierdan aroma y sabor. Estos son luego reducidos con agua y puestos en recipientes con los agentes saborizantes y aromatizantes. Luego, esa mezcla es nuevamente destilada. Al gin resultante se llega reduciendo hasta contar con una graduación alcohólica que vaya entre los 40º y los 47º dependiendo del mercado para el cual es producido.

Como siempre, el secreto de cada productor es la combinación de hierbas que le aporta a la destilación para aromatizarla y saborizarla, por lo que todos han desarrollado sus propias fórmulas que guardan secretamente ante todo público.Historia de la Ginebra 2

Normalmente el gin anglosajón no es añejado, aunque existen ciertos productores que lo añejan contrariamente a la costumbre histórica de producción. Estos gins añejados suelen tener un color amarillento transparente y brillante. La ginebra holandesa no se añeja.

Los gins no producidos en holanda suelen ser secos. Al punto que la frase de etiqueta ‘London Dry Gin‘ es utilizada por los productores independientemente del lugar de producción de la bebida.

Según sea el gin que se elige para beber, Holandés o de otra parte del mundo, será la forma de tomarlo. El gin holandés suele ser tomado solo, o con hielo; mientras que el gin de la segunda categoría (los del resto del mundo), suele ser utilizado para la elaboración de cócteles como el Tom Collins o el Gin Tonic.

El Sloe Gin, es un gin por nombre solamente, ya que es un licor dulce rojizo que es producido con una variedad de mora llamada endrina. Este no debe ser confundido con el gin, ya que se encuentra dentro de las bebidas destiladas identificadas como licores.

Y para acabar con esta clase sobre la ginebra, diferenciar entre ginebra “normal” y ginebra “premium”, ya que en el mercado tenemos una gran cantidad de marcas y precios para elegir, pero la pregunta es: ¿merece la pena pagar más por una ginebra en la que la etiqueta ponga “premium”?, dos puntos para poder responder a esa pregunta:

  • Los ingredientes:

El agua es el ingrediente más importante (como en la mayoría de las bebidas), puesto que es la base de la misma y es aquí donde cada ginebra hace su apuesta particular para diferenciarse y conseguir un producto de calidad, ya que dependiendo del tipo de pureza de esta, el resultado puede verse muy afectado. Aquí tenemos unos ejemplos:

Ginebra Martin Millers – Agua pura de glacial ártico (Islandia)

Ginebra Arctic Velvet Premium – Manantiales de Groenlandia

Con el vodka ocurro exactamente lo mismo:

Vodka Crystal Head – Aguas provenientes del glacial de Canadá.

Por otra parte también encontramos grandes diferencias en cuanto al número de botánicos utilizados para aromatizar y conseguir el sabor particular que tiene cada destilado. Mientras que una ginebra normal como el Beefeater puede tener entre 3 y 4 botánicos , una ginebra premium como la Monkey 47, está infusionada con hasta 47 botánicos diferentes.

Enebro

  • Proceso de elaboración:

La ginebra es un aguardiente que se obtiene gracias a un proceso de destilación, que es aromatizado con bayas de enebro. Aunque la destilación de una ginebra premium y una ginebra normal siguen las mismas pautas, el proceso de destilación de una ginebra premium es mucho mas complejo y puede ser sometido a mayor número de destilaciones.

También cabe comentar, que en función de que parte de la destilación se utilice, tenemos un alcohol mejor o peor, se dice que las puntas y las colas, principio y final de cada destilación, tienen peor calidad que el cuerpo central de esta. Además no hay que olvidar que la ginebra premium suele elaborarse con procesos manuales en alambiques antiguos y de la mano de los mejores expertos del mundo, que aportan su toque particular y nos aseguran una elevada calidad en cada botella.

Por lo que respondiendo a la pregunta inicial, sí, una ginebra premium es mejor y merece la pena pagar esa diferencia, ya que encontraremos muchos más matices y aromas y porque su calidad ha sido más cuidada para obtener un resultado mejor.

 

 

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