Diario de un Confinamiento – Capítulo 98: el de La Vida es Bella

Llegó el despertador del verano. Y no es otro, que el calor sofocante. Ese momento en el que ya hace rato que amaneció, y que el calor empieza a imperar. Cada vuelta en la cama en busca de la postura más cómoda, y el rincón más fresquito, se empieza a presentar como misión imposible. Por lo que el rezongar toda la mañana, ya es parte de un pasado mejor. 

Nos levantamos y acompañamos el café con un par de capítulos de “The Blacklist”. Ya nos quedan 5 para acabar la 7a temporada. Luis, estamos a un par de días de poder poner en común las teorías sobre Raymond Reddington. Además estamos liquidando las cosas pendientes por ver en Movistar +, porque no creo que lo tengamos muchos meses más. Estoy hasta las narices de intentar ver cualquier película y que me ponga “Mejore su TV”…

Comida con padres. Hoy nada especial, pero lo especial no tiene porqué ser la comida (aunque sea un indispensable de mi persona). Ha sido un pollo al ast del puesto de la esquina de casa (que los hacen bien tostaditos), un poco de frito de matanzas y unas “raolas” de acelgas. 

Eso sí, la sobremesa ha sido la esperada. Discusiones de actualidad, debates sobre temas dispares de la sociedad, y alguna mención a la historia reciente de nuestro país. Todo muy instructivo, y completo. 
Pero la película que nos ha tocado hoy, después del zapping compulsivo de mi padre, nos ha dejado algo chafados. Una obra maestra que nos muestra la valía humana de su protagonista, frente a la catástrofe ocasionada por el hombre. 

La vida es bella. Roberto Benigni hace un papel extraordinario, en la tragicomedia de la época nazi y los campos de concentración. Procura una elaborada historia fantástica, para que su hijo crea que está en un juego, y así protegerlo del holocausto nazi. 

Consigue robarte alguna sonrisa por la ternura de su pequeño protagonista. El cómo ver la ilusión de un niño, creada por el amor de un padre. Pero es imposible evitar que los ojos se llenen de lágrimas según avanza la película, y más con su final, esperado, pero terrible…

Es importante saber, y conocer la historia. Para que no se nos olvide las barbaries que se han vivido, y lo que puede llegar a hacer el ser humano. Como dijo Thomas Hobbes, “el hombre es un lobo para el hombre”. Y es que si no tuviéramos presente el pasado, no dejaríamos de cometer los mismos errores. Pese a que ni así aprendemos…

También es importante tener claro que no podemos medir la historia pasada, con los cánones del presente. La historia, y lo que ella ha acontecido, ha hecho que hoy se tengan opiniones y consecuciones concretas. Y tanto lo bueno, como lo malo, ha tenido que servir para algo. Y es por ello que la historia ni puede, ni debe borrarse. Así que no nos empecinemos en destruir estatuas, o partes del pasado que no evitarán que lo pasado sea distinto…

El noticiario sigue un curso, como poco, preocupante. Dos fallecidos y poco más de un centenar de nuevos contagios. De los acumulados en toda la semana, más de un 80% asintomáticos. Seguimos con la tendencia habitual, y caminando en el filo de la navaja. Porque somos consciente que no podemos permitirnos pasos atrás. 

Lo que sí ha marcado un hito. Y no para bien. Es la cifra mundial. Se han superado los 10 millones de contagios, y los 500.000 fallecidos. Son datos tan impactantes, y tan desproporcionados, que deben hacernos, como poco, tener respeto y cuidado. 

La tarde, de paseo y compras (aunque compras las justas). Hemos ido al Festival Park. Hacía como 5 meses que no íbamos por allí. Lo tienen todo bastante bien organizado. Gel hidroalcohólico en la entrada de cualquier tienda, señales en el suelo de entrada y salida. Puntos de control e información en los accesos. Y la mayoría de la gente bastante cívica. Aunque siempre hay pasea-papadas, que son esos especímenes que usan las mascarillas como hamacas de sus papadas.

El resto del domingo, se perfilará con alguna película y acabar de descansar para arrancas el lunes con energía. Que no nos engañemos, siempre escasea, porque el decir lunes, hace que las fuerza flaqueen, es como si su propio nombre nos absorbiera cualquier intento de afrontarlo con éxito. 

Mis pensamientos están en que nuestras vidas, poco a poco, toman un nuevo rumbo hacia lo que será nuestro futuro inmediato. Hay que saber que nada volverá a ser como antes. Se han incorporado nuevos protagonistas en nuestro presente, que el que crea que será temporal, está muy equivocado. ¡Fuerza!

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