Diario de un Confinamiento – Capítulo 61: el de la fase 2

Me levanto otra vez con dolor de espalda, eso sí, cuando camino durante un rato se me alivia bastante. Sigo creyendo que en cuanto recupere el ritmo de trabajo, de ir y venir y de algo más de movilidad diaria, muy probablemente desaparezca. Trabajo…, y pensar que hay la posibilidad de reanudar en 15 días, prima la necesidad, en todos los aspectos, de reactivar el país. 

El noticiario nos confirma lo que era de esperar, los fallecimientos que ayer no informó Cataluña, son prácticamente los mismos que el resto de España, por lo que ayer se volvió a rozar el centenar. Aunque hoy han vuelto a verse reducidas a 56 personas. Los contagios siguen rozando los 500 positivos, cifra aún elevada para ya pensar en playa y fases 2. 

Nueva modificación de última hora en cuanto a bares y cafeterías. Y es que los que estén en Fase 1, pero con una densidad de población menor a 10.000 habitantes, pueden usar las normas de la Fase 2 en cuanto a clientes en el interior del establecimiento. Vamos, que hay que hacer un máster de entre fases. 

El meme del estudio de las fases en la selectividad del año 2035, cada vez parece más real, y más jodido de estudiar. Nosotros que lo estamos viviendo en tiempo real, no acabamos de tenerlo claro, ahora hay que imaginarse el cómo lo explicas para que tenga sentido, y luego haya que estudiarlo…

También salen las primeras, supuestas, medidas de cómo será ir a la playa este verano. Con aforos en las playas, controles de distanciamiento e incluso drones. Si normalmente, ir a Es Trenc de una manera “cómoda” era pegarse un buen madrugón, ahora para tener sitio en cualquier playa será necesario hacer noche para tener plaza…, eso o habrá que ir a calas que para llegar será necesario un piolet y unas cuerdas. 

Sea como fuere, Mallorca (junto con el resto de islas de nuestra archipiélago), el lunes pasa a la fase 2, y ahí sí que veremos un cambio significativo, tanto en movilidad, como en actividad. Si no se dice lo contrario, se eliminan las franjas horarias, por lo que dispondremos de algo más de libertad (al menos los que las hemos respetado, y no nos hemos salvado unos deportistas inventados de la manga).

Además a partir del lunes, si tampoco varía, el 40% del interior de bares y restaurantes se reactivará, con ello la recaudación de los negocios que están ahogándose en el balance de gasto e ingreso. 

En cuanto al civismo, sí se ha visto un aumento considerable de gente con mascarilla, y es que al fin y al cabo va a formar parte de nuestra realidad por un tiempo incierto. Eso sí, sigue habiendo mucho reacio. Esta tarde he ido a la compra (yo solo, porque eso debe seguir siendo así, aunque la gente se lo pase por el forro), y había gente que entraba con la mascarilla puesta (dada la obligatoriedad), y una vez dentro se la ataba a la muñeca…, absurdo hasta decir basta.

Pero como noticia esperanzadora (teorías de la conspiración aparte), ya que son varias las vacunas que pasan a fases de desarrollo y de prueba en humanos. Hoy leemos que China da buenos resultados de inmunidad a los 14 días genera anticuerpos. Aunque aún está en fase iniciales para que se pueda considerar una vacuna. Al igual que otro centenar de candidatos por todo el mundo. La frenética carrera sigue en marcha. 

Esta mañana mi madre ha hecho la buena acción del día, y me ha traído un tupper. Sé que estamos en un pre-verano y que hace calor. Pero no puedo resistirme a un potaje de garbanzos, es uno de los platos que más me gustan de mi madre (de una lista no escueta). Con sus verduras, su carne, su panceta…, una locura. Eso sí, he sudado comiéndomelo, pero a la par he disfrutado. 

Esta tarde nos meteremos un rato en la cocina. Mañana tenemos comida con los amigos y llevamos el postre. Haremos lo que mejor se nos ha dado de entre los dulces que hemos ensayado en este confinamiento, tarta de manzana. Eso sí, receta únicamente de manzana, la clásica, sin crema. Hojaldre, una buena compota de manzana y gajos para decorar en la parte superior.

Hemos empezado White Lines, una serie de Netflix sobre Ibiza que está parte rodaba en Mallorca, por lo menos es para ojearla. Como ya dije, no es la temática que más me atraiga, pero que sea del mismo producto que La Casa de Papel, me llamó la curiosidad. Y oye, una serie que gran parte es en versión original, con asesinato de por medio, pues tan mal no está. Ya vamos por el capítulo 4. 

Las 20:00h. y el silencio que hay en los balcones, ya lo querría yo por las noches. Mis pensamientos están con aquellos que después de todo este tiempo ya no saben qué será normal y qué no, aquellos que se sienten en un vacío emocional. ¡Fuerza!

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