Diario de un Confinamiento – Capítulo 52: el de la seroprevalencia

He madrugado, pero hacer, he hecho poco. He desayunado con calma, he leído el periódico y he estado leyendo un buen rato. Ayer tuve una cita con Carlos Ruiz Zafón la mar de interesante. Comencé la sombra del viento, y por el momento me parece una lectura muy recomendable (creo que ya hay mucha gente que se lo ha leído, pero como ya dije, no es un estilo que acostumbre a leer). 

Hoy leemos que, desde China, nos dicen que nuestro sistema inmune libera (en los casos más graves) cantidades desproporcionadas de citoquina en sangre. Moléculas que provocan una reacción inflamatoria. Realmente estas proteínas (y me he documentado un poco en fuentes médicas y no en la wikipedia, evidentemente), son las encargadas de la respuesta que nuestro sistema inmune da a ciertas situaciones, es decir, son mediadoras. Y por lo tanto, son la base de nuestro sistema inmune, y las principales encargadas de combatir los virus de manera endógena. 

Todo esto que pongo, evidentemente, son lecturas de entretiempo, noticias cogidas al vuelo y de las que profundizo un poco más, pero siempre desde mi punto de vista y con la certeza de que no soy médico, por lo que la relevancia que tiene mi opinión es meramente curiosa. Además, ya sabemos que todo lo que vamos conociendo, y más procedente de China, es volátil y muy prematuro, en ocasiones hasta parece ciencia infusa. 

La cifra de fallecimientos ha vuelto a ascender levemente, cosa que ahora sí puede ser preocupante si se combina con la intención de solicitar un mes más de estado de alarma. Eso me genera una duda legal (si mis amigos abogados se quieren pronunciar, adelante), el estado de alarma, tal y como reza en la Constitución Española, será de 15 días, prorrogándose por el mismo periodo tras votación en el Congreso. Es decir, va de 15 días en 15 días. Ahora, para ahorrarse 2 negociaciones más, se quiere dictar por un mes. ¿Eso no iría en contra de la Constitución?

Además se publica que, tras los resultados del estudio de seroprevalencia (otra palabra para el diccionario de una pandemia que hemos tenido que incorporarnos), tan sólo el 5% de la población española tiene anticuerpos. Haciendo el cuento de la vieja, tras muestra, se presupone que casi 2,5 millones de personas han superado la enfermedad. Nos deja en una situación bastante preocupante para las futuras decisiones del Gobierno…

He llamado a mi peluquero, estos pelos no son ya normales, ya no sé para dónde peinarme…, creo que nunca lo había llevado tan largo, pero me resisto a cortármelo yo. Pues bien, tras hablar 10’ con Isidro a ver qué tal estaba y demás, me ha dado hora para día 20 de mayo…, sí, 20 de mayo. Y no es que me haya puesto exquisito con las horas, no tenía ninguna libre hasta esa fecha. 

Hace unas semanas que me invitaron a un grupo de Facebook, Hostelería Unida, ya hay poco más de 10.000 miembros. He de admitir que leyendo las dudas, consultas de gente que tiene negocios (bares y restaurantes básicamente), entiendo que se hundan. No entienden las cosas que tienen que hacer. Preguntan absurdeces, y, lo que aún da más miedo, muchos prefieren “una paguita” y vivir, que hacer frente a un negocio…

Las sensaciones que tengo hoy, no son las del resto de semanas. Si bien es cierto que mantengo la esperanza de que en junio vamos, realmente, a ver algo de luz al final del túnel, lo que estamos viendo (tanto en número como en decisiones) de ayer y de hoy, minan un poco el optimismo. Pero bueno, mantengo la tercera semana de junio como un punto de partida para recuperar la cordura y la rutina. Esperemos. 

Han sido muchos los que me han dicho que vaya a comer la paella de mi madre. Que el domingo no me lo piense y vaya a su casa. Qué éxito ha tenido jajaja. Pero bueno, lo adelanto, iré el sábado, aunque ya me ha dicho que cambiará el menú y que no habrá paella. Aunque tanto da, llevo sin comer en casa de mis padres desde el día de reyes. Y después de más de 5 meses el menú es lo de menos. 

Y no, no he sido un mal hijo y he pasado de ir. A mi padre lo ingresaron días después de reyes. El resto de la historia ya la he comentado en varias ocasiones por aquí y no hace falta extenderla más. Pero eso me da para escribir un libro (cuando acabe la rehabilitación, me lo plantearé, al estilo libro de autoayuda y de superación, que siempre son necesarios en el mundo). 

Tarde de planificar el fin de semana, visitas a amigos y aprovechar (siempre dentro de la seguridad y la prudencia), este atisbo de libertad, porque con respeto digo que esperemos que no sea un espejismo y haya que recular. Porque ya sabemos el dicho, para atrás ni para coger impulso. Pero de momento no he pisado ninguna terraza, y no entra en mis planes a corto plazo. 

Las 20:00h. los pocos aplausos se oyen descompasados y tímidos. Me voy a cambiar y a pasear un rato, espero no volver con la impresión de cada tarde, la gente es ignorante, irrespetuosa y estúpida. Cada tarde pongo mi paciencia a 0 e intento que no se colme. Mis pensamientos hoy, en que mañana haya alguna noticia positiva, necesitamos esperanza, sí, pero no mentiras. ¡Fuerza!

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