Diario de un Confinamiento – Capítulo 51: el de la gasolina

Pues hoy martes comienzo a planificar el retorno a la nueva normalidad, al menos la mía. Le he escrito al mecánico para que esté atento, ya que hoy se reanudan las ITV. 

Yo tenía cita cuando justo empezó todo, y como cerraron me quedé sin poder pasarla. Que en parte mejor porque tenía que cambiar la válvula EGR y no me iba precisamente del todo bien, y creo que ahora me va mucho peor, pero bueno. Se envió un comunicado por parte de la ITV explicando que ellos volverían a dar las citas una vez reanudado todo. Pues ese momento ha llegado. El mecánico me ha dicho que la próxima semana empiezan a citar, así que debo ser de los primeros. 

Además la llevo caducada desde enero, porque entre que daban con más de 3 meses de plazo y demás…, vamos que la voy a pasar en junio entre una cosa y otra. Pues oye que le he estirado 5 meses al siguiente plazo. 

Hablando del coche. Tengo la app de las gasolineras, para ir viendo por cercanía cuál es la que tiene mejor precio. Yo suelo repostar en la BP, pero que tampoco es que tenga un matrimonio con ella. En los últimos 15 días el precio del litro (en mi caso diésel), se ha mantenido estable y sin variación. Pero de ayer a hoy ya ha subido 1 céntimo. Así que esta tarde he ido a llenar el depósito. He estado tentado de llenar unas cuántas garrafas, ya que me da que en pocas semanas esos precios serán cosa de la imaginación. 

19 € me ha costado llenarlo, y no, no porque el precio esté por lo suelos, sino porque en más de 2 meses no he gastado ni la mitad del depósito. Así debería ser siempre, tanto por el bolsillo, como por la salud, como por el medioambiente. 

Aprovechando que he sacado el coche, me he dado un salto al Lidl, a comprar cuatro cosas contadas, y cuando digo cuatro, de verdad han sido cuatro. Eso sí, ha habido una paradoja muy curiosa, hoy ha sido el día que más gente con mascarilla he visto comprando, con diferencia, pero también la vez que más gente junta iba. Es que he llegado a ver hasta 3 personas comprando juntas (y no eran familia porque uno era un chaval blanco y el otro un chaval negro, otra cosa es que viniesen juntos). 

Cuando he ido a pagar, le he preguntado a la cajera que si ya estaba permitido hacer la compra acompañado. La respuesta, “pues parece que sí…”, le he contestado, “no sé, la que trabaja aquí eres tú”, y me dice, “no sé, no lo he buscado, pero ya hay mucha gente que viene acompañada”. Muy lógico todo. Bueno, hasta que no lo sepa a ciencia cierta, y no haya una necesidad imperiosa, seguiré haciendo la compra individualmente. 

Ayer fuimos a casa de Joan y Mari Tere. Finalmente sí fuimos a dar una vuelta, es muy necesario despejarse. Así que al volver nos pasamos por su casa para llevarse unos peluchitos a la peque. Y así de paso hablar un rato en persona, que nada tiene que ver no el teléfono, ni el Skype. 

Y finalmente he podido hacer el pedido al Ikea. En la visita a los amigos, nos dijeron que ellos también habían estado remodelando cuatro cosas y habían hecho pedidos. Y, entendido en esto de reacondicionar la casa (que siempre se te ocurre algo nuevo), sabía que aún necesitaría más cosas. Así que hemos compartido pedido y ale, gastos de envío solventados. ¡Llegará mi ansiada estantería!

En cuanto al paseo de ayer, pues hubo de todo. Muchas terrazas llenas de gente (como era de esperar). Las distancias nada verificadas, si eso son 2 metros, mi casa mide 250. Los camareros que pude ver, sin guantes, sin mascarilla, con la bandeja y la bayeta amarilla de toda la vida… Como no hagamos las cosas bien para normalizarlo todo, esto va a ser imposible. 

Pasamos por el parque de Ses Estacions, lleno hasta la bandera, gente merendando en el césped. Multitud de gente corriendo, patinando, haciendo el gamba… Al menos una patrulla de 3 agentes de la Policía Nacional, llamando la atención a aprendices de circo que hacían malabares y equilibrios entre dos árboles (imagino que los circos y actividades ambulantes, no entran en esta fase). Pedían la documentación a un grupo algo exaltado que parecía que lo mismo querían montar una pelea, como grabar un videoclip de reggaetón (lo he buscado para saber escribirlo…). Vamos, un poco de todo, pero cordura y responsabilidad, cero. 

Las cifras de fallecidos han vuelto a aumentar ligeramente hoy. También puede ser normal, dada la tendencia de las actualizaciones del fin de semana. Pero hay que ir con mucha, mucha prudencia.

La cifra que más me importa es la de mañana miércoles, que de ir bien la cosa, debería ser a la baja y rozando la cifra entera de 100. 

Esta mañana han saltado todas las alarmas al leer que se establece una cuarentena de 14 días para los turistas que nos visiten. A ver, tras mirarlo en el BOE, se entiende que es una medida que permanece durante el estado de alarma y que no tiene porqué prolongarse más allá de él. Por lo que por el momento, y sabiendo que junio es donde todos tenemos la vista para recuperar el ritmo, no veo mayor problema. Otra cosa es que empiecen a improvisar como ha parecido tantas veces ya… Ante eso, poco podemos hacer. Pero por el momento, serenidad. 

Hoy he conseguido acabar las 4 tandas con la elíptica. No han sido de 10 minutos cada una como tengo como objetivo, evidentemente, pero ya han sido 4. Eso sí, el corazón casi se me sale del pecho, y teniendo WPW hay que ser prudente, e ir bien poco a poco. Así que mañana unos segundos más de añadido a cada tanda, y a ver. 

Ayer una pena MasterChef, sigue con un buen nivel en cuanto a reality, hay piques, malos rollos y trifulcas los unos con los otros. Pero lo que es nivel culinario, deja mucho que desear, que no sepan hacer unos rebozados… Y (ojo si alguien lo sigue y no lo acabó ayer, alerta SPOILER) una pena que se haya ido Fidel, sin duda era uno de mis favoritos, pero eso sí, porque me parecía una gran persona, no un gran cocinero. Mantengo mi apuesta por Ana desde el programa 1. 

Las 20:00h. y casi he tenido que mirar el reloj en esta ocasión. 2 balcones aplaudiendo, es de esperar que las modas pasan, y lo dicho, el reconocimiento y respeto debe ser permanente y grabado a fuego en nuestros recuerdos. Mis pensamientos hoy están las ganas que tengo de volver a ver una puesta de Sol desde Sa Foradada (aunque sea con mascarilla). ¡Fuerza!

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