Diario de un Confinamiento – Capítulo 42: el de los 2 metros de separación

Parece que las noches son algo menos intermitentes y el sueño, aunque pocas horas, son seguidas. Por lo que el modo zombie que arrastraba las primeras semanas parece superado. Seguiremos con las infusiones por la noche, que también son una buena costumbre. 

Noticias esperadas, y como no podía ser de otra manera, hemos bajado la cifra de 200 fallecidos. No se puede cantar victoria, ya que creo que sobre el martes la cosa repuntará levemente (o eso nos dicen las tendencias que transmite el gobierno). También hay que tener en cuenta que la experiencia de esta crisis sanitaria, nos dice que los que cuentan los fines de semana, no son de fiar. Confiemos que esto vaya a mejor y los pasos sean los adecuados. 

También leemos otra medida para la Fase 1 que no me acaba de quedar demasiado clara. La reunión de hasta 10 personas en, y cito, la calle, terrazas o domicilios. Pero vamos a ver, nos dicen que eso será para la Fase 2, ahora que para la 1… Y lo que es más surrealista, manteniendo los 2 metros de separación. ¿Dónde, en el domicilio?. ¿Pero se creen que nosotros vivimos en palacetes, o qué?. 

Además de la Fase 0 (la actual y con restricciones de movilidad por franjas horarias), a la Fase 1, ¿qué modificación de la movilidad se produce?. Porque a ver cómo se supone que podemos ir a esos domicilios, o ¿sólo podemos reunirnos con gente en un radio de 1 km?. Bueno, mis padres y algunos amigos viven dentro de ese radio, pero viendo las sorpresas que parecen sacadas de un “rasca” tal vez en un par de días nos toque un crucero. Ya veremos. 

Ayer, David me pasaba un vídeo del dr. Gaona de #laReuniónSecreta y la inmunidad del rebaño. Algo muy cierto y preocupante si se contrasta con estudios que dicen que tan sólo el 5% de los españoles ha generado anticuerpos. Nos queda mucho camino por andar y depende de la responsabilidad colectiva que sea con mayor o menor dolor. 

Hoy es el día de la madre, y como muchísimos, los que aún tenemos a nuestros mayores, es un día de festejo en familia. Es un día de paella, de torrada, de canelones o de lo que más guste para pasar el día con la mujer más importante de la vida de todo hijo. En cambio este año nos toca pasarla separados y es cierto que nuevamente nos golpea la realidad. Abrazos ansiados que se deben recuperar.

Laura le ha hecho una caracola de ganchillo para que pueda usarla de macetero (para alguien lego en las artes del ganchillo y costura, me parece una obra de arte). Colgará foto en @almaalcestis por si a alguno le queda la curiosidad. También un pastel de manzana (bajo en azúcar ya que tiene la glucosa algo descontrolada). Y en el paseo de esta tarde se lo acercaré ya que vivimos a menos de 200 metros. 

Mañana ya lunes nuevamente, lo cojo con un poco más de ganas y energía. Tengo que ponerme con la web de unos amigos, que les dije que les daría una mano (en los tiempos que corremos hay que ayudarse). Y además me queda aún la declaración de la renta de mi madre. Si alguien más tiene proyectos o ideas en mente, soy todo oídos. 

Que ojo, ya nos han ingresado el pago de la declaración tanto a Laura, como a mi. Algo parece que funciona en la administración, y es todo un asombro. Cualquier euro que entre, bienvenido es. Hablando de euros, llevo unos cuantos días con criptomonedas de bajo coste, y tal vez invierta algunos euros (con algunos, evidentemente me refiero a los que me costarían en una cena media, no los que valen para un coche). 

Sigo manteniendo el ritmo de publicación diaria en @travelinstant de una foto diaria de nuestra amada Mallorca, con el #conocemallorca2020. Además en @deleitandos estamos con las recetillas (que en stories he dejado un permanente con lo que vamos haciendo). Creo que hemos aprendido la lección de la constancia, más por necesidad de tener la cabeza ocupada, pero valiosa en cualquier caso.

He de admitir que Twitter me ha dado vida nuevamente. Es la red social ideal para el sarcasmo, la elocuencia y el humor negro (bien entendido). Una vía de escape para tantos pensamientos y reacciones a la actualidad, tanto del coronavirus, como de otros temas. De verdad, que es una terapia anti estrés (siempre procurando no cruzar la línea de la falta de respeto o el insulto). 

Y el resto de la tarde, ponerme al día con mi amiga. Cita semanal que hace que sepamos que el tiempo pasa deprisa, que las semanas las liquidamos entre expectación y noticias variadas, y que cada vez queda menos para ser dueños de nuestra realidad y no de una obligada (dentro de las posibilidades de cada uno). El mes que viene hará 1 año que no nos vemos, y lo bonito de la amistad es que nada cambia.

Las 20:00h. suenan los aplausos y parece que la gente sale con ganas. Se notan las ganas y la esperanza de que esto pueda ir por buen camino. Pero mis pensamientos están en que ya hayamos soñado nuestras peores pesadillas y ya sólo queden sueños inquietos. ¡Fuerza!

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