Diario de un Confinamiento – Capítulo 1: Diario de un Confinamiento

Hoy arranco sección en el blog con un título muy apropiado, diario de un confinamiento, no será muy original dadas las circunstancias, pero si pongo ese título hace 2 meses me tachan de lunático…

No es el día 1 propiamente dicho, en esta situación de confinamiento y estado de alarma que estamos viviendo en nuestro país y en tantos otros, pero sí se podría decir que lo es para mi, hoy es el primer lunes que me quedo recluido y confinado ya que nos han mandado de vacaciones forzosas mientras nuestra situación de ERTE se aprueba.

ERTE, una posibilidad remota a la que puede acogerse una empresa en una situación extraordinaria con una duración determinada en el tiempo y que ahora nos vemos en ella miles y miles de trabajadores…, y determinada en el tiempo, para 15 días de entrada decían, a por 30 vamos ya y siendo optimistas esperamos que Junio sea el momento de “retomar la normalidad”. 

Te levantas entre confusión de un domingo sin fin, como desorientado buscando una rutina robada que en ocasiones soñabas y que ahora no encuentras…, las cervicales algo machacadas de no salir a caminar, moverte y estar más activo (mi colchón de 10 años también tiene un poco que ver, y juro que este mes iba a mirar uno nuevo, pero…), y te vistes y piensas “vamos a ser productivos” y luego se te cae la realidad encima, las noticias y titulares te invaden y ocupan tu mente, te absorbe la angustia que crece en el pecho y piensas “he de desconectar” pero no puedes ir a dar una vuelta así que procuras la mente en blanco durante un instante y la ocupas con cualquier cosa que no te golpee con esta realidad dantesca…, me he bajado un juego que se llama “Fight List” que es de lo más entretenido.

Hora de comer, un poco a destiempo…, son las 15:30h, abrimos bote de garbanzos, salteamos con coliflor, huevo y un puerro y ajo, algo que nos dé un poco de energía y a por la tarde. La siesta se apodera de mi, es un agotamiento sinsentido y más mental del que me dejo embaucar y me quedo frito…, pero la tarde de cocinillas nos llama y es que cuantas veces hemos dicho “cuando tengamos tiempo cocinaremos!”, decenas de libros de cocina dispersos por la casa siempre han sido tentadores, así que ahora es ese momento y debe serlo. 

Muffins de harina de espelta, con leche de soja y manzana por un lado y cookies de dátiles, zanahoria y copos de avena por el otro, el modo healthy nos invade y hay que adaptarse al real food!

Mientras escribo esto se han hecho las 20:00h. los aplausos me marcan la hora, hora en la que vecinos, extraños, pero juntos en esta locura, salimos a nuestras ventanas a rendir homenaje a los que luchan y velan por aguantar este país en pie! Eso nos hace ver cuál es el verdadero músculo de un país y, sin duda, son sus trabajadores que se dejan la piel en estos momentos tan difíciles que nunca hubieran imaginado vivir…

Ahora es momento de agarrar nuevamente el sofá, probar las creaciones y videollamar a los amigos que en tiempos difíciles la compañía es impagable, aunque en este caso sea a distancia, pero el calor y el cariño siempre ha sido tangible pese a que sea por una pantalla de teléfono. 

2 comentarios

Añade el tuyo →

Deja un comentario