En el post sobre el bouquet del vino, ya comentaba que el olfato es capaz de identificar más de 5.000 aromas, visto desde un lado más científico, el olfato funciona de una manera muy precisa; las células olfativas son las receptoras de los estímulos químicos que “flotan” en el ambiente, y para que este aroma llegue, es necesario que se disuelva en el moco de la pituitaria amarilla, proceso indispensable para que las células transmitan un impulso nervioso al bulbo olfativo e interprete la sensación de olor. Un proceso muy complejo que se realiza de manera instantánea e inmediata, siendo el sentido más directo que tenemos en el cuerpo.

A pesar de los miles de olores que se conocen, se ha realizado una clasificación de 7 olores primarios:

– Aroma Etéreo.

– Aroma Alcanforado.

– Aroma de Almizcle.

– Aroma Floral.

– Aroma Mentolado.

– Aroma Picante.

– Aroma Pútrido.

Y, ¿cómo se puede llevar toda esta complejidad al pequeño negocio?, de la manera más directa posible, con el aroma ambiental, algo que puede ser un factor diferenciador y que puede ayudar a la fidelización, ya que al tener tan asociadas las emociones a los olores podemos aprovecharnos para darle a nuestro negocio un valor añadido, intangible pero importante.

Una tienda de moda con un aroma suave puede conseguir captar la atención de un cliente e incluso mejorar tanto la experiencia de compra, como incentivar a la venta. Un olor a café recién hecho, pan o bollería para una cafetería, olor a “Nenuco” para una tienda de regalos infantiles y un largo etcétera de olores asociados a lugares o recuerdos.

Aroma café

Ampliando un poco más esta interpretación, y de manera más generalista, podemos clasificar los olores de la siguiente manera:

Para una persona extrovertida, esencias frescas o verdes.

Para una persona introvertida, notas más orientales.

Para alguien ambivalente, esencias florales o secas.

La aromaterapia es una ciencia que estudia el efecto de los olores y el aroma en el estado de ánimo, podríamos clasificar estos sentimientos de la siguiente manera:

Relajante: ciprés, clavel, enebro, cedro, mandarina o manzanilla.

Equilibrador: albahaca, bergamota, geranio o lavanda.

– Estimulante: canela, cardamomo, eucalipto, lima, menta, pino o pomelo.

– Antidepresivo: jazmín, limón, pachuli, rosa o sándalo.

– Afrodisíaco: cilantro, madera de cedro, romero, canela o vetiver.

Aromaterapia

Hay que tener en cuenta que, como reza el dicho “todo en exceso cansa”, un olor excesivamente intenso y profundo puede causar el efecto contrario, a todos nos puede venir a la mente (o al olfato) tiendas que al entrar, incluso al pasar por la puerta, desprenden un olor embriagador e incluso “anestesiante”, que puede provocar que ahuyentemos al cliente. Por lo que es muy importante identificar a nuestro público objetivo y nuestro target para, con ello, definir en nuestra estrategia de marketing el olor de nuestro negocio.

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